Joaquín Schäfer Rodríguez, Alumni Derecho PUCV:
Una trayectoria internacional que conecta Derecho, academia y práctica profesional

03.09.2026
Joaquín Schäfer Rodríguez es originario de Puerto Montt. En 2016 decidió trasladarse a Viña del Mar para estudiar Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, motivado principalmente por el prestigio y la trayectoria académica de la Escuela.
Su paso por la PUCV no tardó en abrirle nuevas posibilidades. Desde tercer año fue ayudante de Historia del Derecho, experiencia que le permitió descubrir que su interés por el Derecho no se limitaba al estudio de sus contenidos, sino que también incluía la discusión, el análisis y la investigación.
“Lo que más me formó la Escuela es la vida académica. Fui ayudante de dos cursos y eso me permitió descubrir otras cosas, porque no solo me gustaba estudiar Derecho, sino también analizar y discutir”, recuerda. A ello se sumó su participación en proyectos de investigación Fondecyt junto a profesores, además de otras instancias académicas que fueron alimentando una inquietud que posteriormente se convertiría en uno de los pilares de su trayectoria profesional.
Entre los profesores que recuerda con especial cariño menciona a Manuel Núñez, de quien fue ayudante y a quien considera una figura clave durante su formación, y a Carlos Salinas. “Fueron muy relevantes y me apoyaron transversalmente. Todos los profesores eran amables y generosos cuando uno recurría a ellos”, señala.
Durante cuarto año, Joaquín realizó un intercambio académico en la Universidad Autónoma de Barcelona, experiencia que desarrolló durante el segundo semestre. Luego regresó a Chile en medio de la pandemia y completó su carrera. Su interés por el Derecho Internacional se consolidó durante esos años y fue precisamente en esa área donde desarrolló su tesis. Rindió su examen de grado en diciembre de 2021 y, pocos meses después, en marzo de 2022, se trasladó a Santiago y comenzó a trabajar en Vergara Galindo Correa Abogados (VGC), Estudio especializado en temas medioambientales donde está hasta el día de hoy.
Su formación en la PUCV, particularmente la fortaleza de la Escuela en Derecho Público, resultó especialmente relevante para su desarrollo profesional. Actualmente trabaja principalmente en Derecho Administrativo y Ambiental, asesorando en materias relacionadas con cumplimiento ambiental y sostenibilidad, así como otros ámbitos regulatorios, en especial en sectores como minería, celulosa y cementos. Dentro de esta práctica se ha enfocado en procedimientos de fiscalización y sancionatorios, así como en la aplicación de criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG).
Su trayectoria profesional también lo llevó a vincularse con el mundo académico. En julio de 2022 comenzó a hacer clases en la Universidad Adolfo Ibáñez, en Santiago, donde imparte Derecho Administrativo y también ha realizado docencia en Derecho Internacional Público.
Paralelamente a su ejercicio profesional y a la docencia, Schäfer continuó profundizando su formación internacional. Realizó un Magíster en Derecho Internacional Público en Heidelberg y posteriormente inició un doctorado en la Universidad de Hamburgo, que actualmente se encuentra cursando en su tercer año y que lo lleva a viajar periódicamente a Alemania para reunirse con su supervisor y realizar estancias académicas.

En este camino adquirió especial interés por la relación entre empresas y derechos humanos, un ámbito que logró conectar de manera natural con su trabajo profesional. “Empresa y derechos humanos me permitió unir de forma fluida y organizada lo que era mi interés académico con la práctica profesional”, explica.
Su acercamiento a esta materia se produjo precisamente desde la práctica. Una consulta de un cliente cuando recién comenzaba a trabajar en el área ambiental despertó su interés por las distintas hipótesis en que las empresas pueden provocar vulneraciones a los derechos humanos y por las crecientes exigencias internacionales en esta materia.
La temática adquiere particular relevancia en el comercio internacional. Por ejemplo, compradores internacionales de bienes o servicios chilenos pueden exigir certificaciones que acrediten que en los procesos productivos no se han vulnerado derechos humanos.
Para Joaquín, esta conexión entre academia y ejercicio profesional ha sido especialmente enriquecedora: las preguntas que surgen en la oficina pueden convertirse en temas de investigación, mientras que el trabajo académico también le permite abordar de mejor manera los desafíos que encuentra en su práctica profesional. “Todas mis investigaciones tienen una parte muy práctica y la oficina me lo ha permitido bien”, sostiene.
Durante el último tiempo, esta combinación de intereses lo ha llevado también a participar en experiencias internacionales de alto nivel. Este año realizó una visita profesional de tres meses en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en Costa Rica, donde trabajó junto a jueces, colaboró en la redacción de casos contenciosos e investigó casos de derechos humanos sometidos a la Corte.

Asimismo, tuvo la oportunidad de participar en el trabajo vinculado con la función consultiva de la Corte, particularmente en el marco de la solicitud de opinión consultiva presentada por Guatemala sobre democracia y su protección en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. La solicitud plantea, entre otras cuestiones, la posibilidad de abordar la democracia como un derecho humano desde una perspectiva autónoma dentro del sistema interamericano. La experiencia, señala, fue especialmente valiosa porque le permitió conocer desde dentro el funcionamiento de un tribunal internacional y observar cómo se abordan los problemas vinculados con los derechos humanos.
La visita profesional en Costa Rica se suma a una estancia de investigación en el Instituto Max Planck de Derecho Público Comparado y Derecho Internacional el año pasado en Alemania, consolidando una trayectoria internacional que, lejos de alejarse de su trabajo como abogado en Chile, ha terminado complementándolo. Para él, los distintos espacios en los que se desenvuelve, el estudio jurídico, la universidad y sus estudios de posgrado, forman parte de un mismo camino: “a veces la gente cree que estoy loco haciendo tantas cosas a la vez, pero la verdad es que todo es complementario, no son cosas diferentes”.
“Los tres intereses han confluido de una forma muy buena. Esto que parece tan disímil ha encontrado una forma muy buena de funcionar orgánicamente”, destaca, valorando también el apoyo que ha recibido de sus empleadores para compatibilizar estas distintas actividades.

Al mirar hacia atrás, Schäfer reconoce que buena parte de la trayectoria que ha construido no estaba definida cuando ingresó a Derecho en 2016. Por eso, su principal consejo para los actuales estudiantes y futuros abogados de la PUCV apunta precisamente a no sentir la presión de tener completamente definido el camino profesional desde los primeros años.
“Les diría que no es necesario estar seguro respecto de a qué uno se va a dedicar cuando todavía está estudiando. Muchas de las cosas que hago ahora no estaban necesariamente en mis planes cuando entré. Aparecieron en conversaciones con profesores, en cursos y en distintas experiencias”, señala.
En ese sentido, invita a los estudiantes a aprovechar todas las posibilidades que ofrece la vida universitaria más allá de las clases: acercarse a los profesores, participar en investigaciones, realizar intercambios y buscar espacios que permitan descubrir nuevas áreas de interés.
“Siempre me gustó hacer muchas cosas y ese espacio que te da la PUCV hay que aprovecharlo más allá de solo las clases. Acercarse a profesores, hacer intercambio, descubrir problemas que te generan curiosidad”, plantea. “Descubran el tipo de abogado que quieren ser durante la carrera, no antes”, concluye.
Facultad y Escuela de Derecho PUCV