Ir a pucv.cl

Maximiliano Duarte Cortés, Alumni Derecho PUCV

“Un abogado PUCV no debe tener miedo de estudiar en una universidad de nivel mundial”

04.06.2026

Cuando ingresó a estudiar Derecho en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso en 2010, Maximiliano Duarte Cortés imaginaba un futuro profesional ligado al mundo corporativo. El derecho civil y comercial captaban especialmente su interés y, durante gran parte de su formación, proyectó su carrera en el ámbito privado. Sin embargo, una oportunidad inesperada terminó cambiando el rumbo de su vida profesional y lo llevó a convertirse en el actual Director de la Fundación Piensa. 

Nacido en Copiapó y criado en Viña del Mar, y egresado del Colegio Saint Dominic, recuerda que su inclinación por el Derecho surgió de manera bastante natural. Las humanidades siempre fueron su principal fortaleza académica y la profesión le permitía combinar áreas que le apasionaban desde joven.

“Se me daban muy bien las humanidades. Mi mamá es abogada y también hubo una conexión por eso. Desde chico veía lo que hacía en su trabajo y me parecía una profesión que combinaba muy bien lenguaje, comunicaciones e historia, que eran justamente mis intereses”, comenta.

La elección de la PUCV también fue clara desde el inicio. “Tenía que estudiar en la región y la PUCV era mi primera opción. Siempre me gustó la Universidad, por las charlas, por conocidos que habían estudiado ahí y por el prestigio que tiene. Para mí era la mejor alternativa”.

Durante los años de pregrado desarrolló una especial afinidad por el Derecho Civil, disciplina que recuerda con especial entusiasmo. “Siempre digo que el Derecho Civil era como el chocolate para mí”, señala entre risas. Con el tiempo, otra área comenzó a despertar su interés: el Derecho Administrativo. “El Derecho Administrativo fue como el sushi. Al principio no me gustaba tanto, pero después le vas encontrando sabor y empiezas a descubrir toda su riqueza”.

Cuando estaba próximo a titularse, tenía prácticamente asegurado su ingreso a una oficina jurídica cuando recibió una llamada que cambiaría sus planes. “Había terminado la práctica, jurado como abogado y estaba postulando a un estudio jurídico. Tenía una entrevista un viernes y dos días antes me llamó Juan Pablo Rodríguez, que en ese momento era director de Fundación Piensa. Me habló del proyecto, que llevaba poco más de cuatro años funcionando, y me pidió que le diera una oportunidad”.

La propuesta despertó su interés. A pesar de ser una alternativa menos convencional para un abogado recién titulado, sintió que podía transformarse en una experiencia única. “Yo era joven y siempre tuve interés por la política y los asuntos públicos. Me di cuenta de que tenía la oportunidad de conducir mi carrera por un camino menos tradicional”. 

Fundación Piensa se ha consolidado como uno de los principales centros de estudios de la Región de Valparaíso. “Somos un think tank. Elaboramos diagnósticos sobre distintos temas, como conectividad, salud, educación o vivienda, y a partir de esa evidencia desarrollamos propuestas de políticas públicas”, explica.

El trabajo incluye investigaciones, publicaciones, columnas de opinión y participación activa en los debates legislativos y de políticas públicas. Aunque la mirada de la fundación nace desde la realidad regional, muchas de sus propuestas terminan impactando discusiones de alcance nacional.

Recientemente, la fundación participó en la elaboración de una propuesta integral sobre descentralización que fue presentada al Presidente de la República junto a otros centros de estudios del país.

“Buscamos aportar insumos técnicos que puedan ser considerados en la discusión pública y en la toma de decisiones”. La organización trabaja actualmente a través de cuatro áreas principales, destacando especialmente el área de estudios y el área social, esta última enfocada en la formación de jóvenes mediante programas desarrollados con colegios y universidades.

Aunque su trabajo actual se desarrolla fuera de los espacios tradicionales de la profesión jurídica, Duarte asegura que el Derecho continúa siendo una herramienta fundamental en su labor cotidiana. “La conexión más natural ha sido el Derecho Público y Administrativo. Todas las políticas públicas pasan por procesos legislativos y regulatorios. Entender cómo funciona el Estado y cómo se construyen las normas es una ventaja enorme”.

Esa inquietud lo llevó a profundizar sus estudios una vez egresado. Primero cursó diplomados de especialización y posteriormente realizó el Magíster en Derecho con mención en Derecho Administrativo en la PUCV.

Más recientemente dio un nuevo paso en su formación académica al cursar un Máster en Políticas Públicas en la prestigiosa London School of Economics and Political Science (LSE), experiencia de la que regresó hace pocos meses.

Durante su estadía en Londres mantuvo un vínculo activo con Fundación Piensa, reduciendo parcialmente su carga laboral para concentrarse en sus estudios. “Existía un compromiso de que volvería a la fundación. Fue una experiencia muy enriquecedora porque me permitió profundizar en economía, ciencia política y otras disciplinas complementarias”.

La experiencia internacional también le permitió valorar aún más la formación recibida en la Escuela de Derecho PUCV. “Uno llega a una universidad de nivel mundial y se da cuenta de que la disciplina, el método de estudio y la exigencia que entrega Derecho PUCV son una preparación extraordinaria”.

A su juicio, la formación jurídica recibida en Valparaíso le permitió adaptarse con facilidad a áreas del conocimiento distintas al Derecho. “En el máster tuve cursos de economía, políticas públicas y ciencia política. La base analítica y la disciplina que adquirí durante el pregrado fueron fundamentales para enfrentar esos desafíos”.

Por eso entrega un mensaje claro a las nuevas generaciones de estudiantes. “Un egresado de Derecho PUCV no debe tener miedo de postular a universidades de primer nivel internacional. La preparación que entrega la Escuela está perfectamente a la altura”.

Asimismo, destaca que uno de los principales aportes de la formación jurídica no radica únicamente en el conocimiento normativo. “La Escuela no te enseña simplemente a memorizar leyes. Lo más importante es el razonamiento que existe detrás de las normas, la capacidad analítica y el pensamiento crítico. Hoy, incluso con el avance de la inteligencia artificial, esa capacidad de razonamiento es insustituible y es lo que realmente marca la diferencia”.

Al recordar su paso por la Universidad, Duarte destaca especialmente las amistades que construyó durante esos años y la diversidad de experiencias que encontró en las aulas. “Tuve grupos de amigos muy importantes, personas con realidades y visiones políticas muy distintas. Esa diversidad amplía la mirada y es fundamental para entender mejor algunos fenómenos sociales”.

También guarda especial aprecio por varios profesores que marcaron su formación intelectual. “Recuerdo con mucho cariño las clases de Eduardo Aldunate, Johann Benfeld, Álvaro Vidal y Raúl Núñez. Eran profesores que te obligaban a pensar y reflexionar. Aprendí muchísimo con ellos”.

En total, entre pregrado, diplomados y magíster, estuvo cerca de una década vinculado académicamente a la Universidad. “He estudiado más de diez años seguidos en la PUCV, así que es una institución que forma parte importante de mi historia”.

Desde su experiencia, Duarte invita a los futuros abogados y abogadas a ampliar su mirada respecto de las posibilidades profesionales que ofrece la carrera. “No se cierren a pensar que solamente existe el camino tradicional del estudio jurídico o el sector público. El Derecho entrega herramientas que sirven para ejercer la profesión en muchas más áreas. Si uno revisa los directorios de distintas empresas siempre va a encontrar a un abogado”.

Finalmente, también hace un llamado a disfrutar la etapa universitaria y aprovechar cada instancia que ofrece la vida estudiantil. “Cuando uno está estudiando siente que muchas veces se ahoga en un vaso de agua por la exigencia académica. Pero con los años se da cuenta de cuánto se extraña esa etapa. En mi caso, recuerdo estar estudiando contando los meses para que se acabara esa etapa, pero al final terminé volviendo voluntariamente.”

 “Hoy, cuando participo en programas de postgrado, muchas veces pienso que podría haber aprovechado aún más el pregrado. Hay que disfrutar las clases, a los compañeros y a los profesores, porque realmente son de primer nivel”.

Facultad y Escuela de Derecho PUCV