Enzo Meneses Morella, Alumni Derecho PUCV
Entre tribunales y violines: combina su labor como fiscal naval con la música sinfónica

30.07.2026
El abogado y violinista encontró en la Escuela de Derecho PUCV la formación que hoy le permite enfrentar complejas investigaciones en la Armada de Chile, mientras continúa desarrollando una pasión que lo llevó recientemente a tocar en el escenario más emblemático de la música clásica: el Musikverein de Viena.
Para muchos, el Derecho y la música parecen mundos completamente distintos. Sin embargo, para este exalumno de la Escuela de Derecho, ambas disciplinas han convivido durante años y se han convertido en pilares inseparables de su vida. Hoy, desde Punta Arenas, combina su trabajo como Fiscal Naval de Magallanes y de la Antártica Chilena con los ensayos de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Magallanes, demostrando que el ejercicio profesional también puede dejar espacio para las pasiones personales.
Su historia con la PUCV comenzó en 2014, aunque el camino hacia la Escuela no fue directo. Recién egresado del Colegio Alemán de Valparaíso, inició sus estudios de Derecho en otra universidad de la región. Sin embargo, la prolongada toma estudiantil de seis meses que afectó a esa casa de estudios lo llevó a replantearse su futuro. "Fue desmotivante. Decidí retirarme, rendí nuevamente la PSU e ingresé a Derecho PUCV. Fue una decisión que marcó mi vida profesional", recuerda.
Durante sus años universitarios desarrolló un fuerte interés por el Derecho Económico y se desempeñó como ayudante de los profesores Críspulo Marmolejo y José Luis Guerrero, quienes, asegura, influyeron profundamente en su formación. Rindió su examen de grado en 2020 y juró como abogado en enero de 2021. Recuerda que "José Luis Guerrero dirigió mi memoria y Críspulo Marmolejo siempre estuvo dispuesto a ayudarme. Hasta el día de hoy mantenemos contacto y siempre tiene la disposición para orientar cuando uno lo necesita."
Aunque actualmente su trabajo está ligado al Derecho Penal Militar y al Derecho Administrativo, reconoce que fue precisamente la formación integral recibida en la Escuela la que le permitió desenvolverse con seguridad en un ámbito completamente distinto al que imaginaba cuando era estudiante.
Desde comienzos de 2024 se desempeña como Oficial de Justicia de la Armada de Chile y actualmente ejerce como Fiscal Naval de Magallanes y de la Antártica Chilena. En ese rol actúa como juez instructor de investigaciones penales por delitos cometidos por personal militar en el ejercicio de sus funciones, abordando materias como acoso laboral, pérdida de material institucional o infracciones al reglamento disciplinario. Paralelamente, también es Fiscal Administrativo Permanente de la Tercera Zona Naval, abordando, dentro de la misma jurisdicción, materias como acoso laboral, pérdida de material institucional o infracciones al reglamento disciplinario.
"Hoy me sirven muchísimo los criterios que la Universidad me entregó. La Escuela te da una visión global de la norma jurídica y te enseña a no tener miedo de enfrentar cualquier situación, aunque provenga de un área distinta a la que conocías. Yo nunca había trabajado en esta área y hoy lo valoro infinitamente."
A su juicio, el rigor académico que caracteriza a Derecho PUCV constituye una de sus mayores fortalezas: "era duro estudiar, pero era necesario para unir conocimientos y entender el Derecho como un todo. Todo ese nivel de exigencia sirve muchísimo cuando uno enfrenta la vida profesional", señala.
Si el Derecho ha marcado su vida profesional, la música ha acompañado prácticamente toda su historia. Comenzó a tocar violín mientras estudiaba en el Colegio Alemán y desde entonces integró la Orquesta de Cámara de Viña del Mar, actividad que continuó durante toda su etapa universitaria. "Siempre fui miembro de la orquesta. La música ha sido un complemento fijo y estable en mi vida", asegura.

Tras ejercer como abogado en distintos estudios jurídicos en Santiago y posteriormente en Viña del Mar, llegando incluso a formar una sociedad junto a amigos del colegio y de la universidad, decidió tomarse un tiempo para viajar junto a su esposa por Australia y distintos países de Asia. Durante ese período dejó temporalmente la práctica musical, sin imaginar que al regresar a Chile volvería a reencontrarse con ella de una forma inesperada.
Cuando fue destinado a Punta Arenas por la Armada, descubrió que la vivienda institucional asignada estaba ubicada a escasos metros del Conservatorio de Música de la Universidad de Magallanes. "Un día fui a preguntar si podía audicionar. Me aceptaron y desde octubre de 2024 formo parte de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Magallanes”, relata.
Actualmente ensaya tres veces por semana, compatibilizando los conciertos con las exigencias propias de su trabajo como fiscal naval: "me encanta. Es muy bueno que la profesión me haya permitido complementar mi trabajo con esto y no haber tenido que dejar la música. Son cosas que llenan el alma."
Uno de los momentos más emocionantes de su trayectoria llegó recientemente, cuando la Orquesta de Cámara de Viña del Mar fue invitada al Festival Mundial de Orquestas realizado en Viena, Austria. Su antiguo director lo convocó especialmente para integrar la delegación chilena. La experiencia superó todas sus expectativas.
La agrupación obtuvo la medalla de oro en la categoría de orquestas de cámara y tuvo la oportunidad de presentarse en el histórico Musikverein de Viena, considerado uno de los escenarios más prestigiosos del mundo para la música clásica.
Además, interpretaron su repertorio en el Palacio Hofburg, lugar donde Wolfgang Amadeus Mozart estrenó parte de sus composiciones. "Todavía no despierto de ese sueño. Para un músico, tocar en Viena es como para un futbolista jugar en el Santiago Bernabeú del Real Madrid. Fue una experiencia extraordinaria”, se anima a contar.
Más allá de la formación académica, el exalumno recuerda con especial afecto la vida universitaria y los vínculos que construyó durante esos años: "lo pasé muy bien. Tengo un grupo de amigos que sigue muy unido hasta el día de hoy. Compartíamos en el patio, jugábamos ping-pong, veíamos los partidos de fútbol."
Al mirar hacia atrás, destaca además el privilegio de haber sido formado por académicos ampliamente reconocidos en el ámbito jurídico. "Hoy converso con abogados de distintas partes y puedo decir que fui alumno de profesores como Jorge Bermúdez, Eduardo Cordero, Álvaro Vidal y muchos otros. Haber aprendido con ellos fue realmente enriquecedor."
A quienes hoy comienzan su formación en la Escuela de Derecho PUCV les transmite un mensaje de perseverancia y confianza. "Les diría que sean rigurosos y que nunca esquiven los problemas. Enfrentarlos siempre trae una recompensa enorme", aconseja.
También invita a derribar ciertos prejuicios sobre el ejercicio profesional: "a veces se piensa que el Derecho es una profesión monótona, pero no es así. Gracias a mi trabajo me he subido a buques, a helicópteros, he recorrido glaciares. Dependiendo del lugar donde estés, la profesión puede ser muy dinámica."
Y concluye con una reflexión que resume su propia historia: "la carrera también te permite seguir desarrollando aquello que te apasiona. En mi caso ha sido la música. Salir de Derecho PUCV se valora mucho y esa recompensa termina llegando."

Facultad y Escuela de Derecho PUCV