
“Que una propuesta nacida en un ramo avance hasta competir en una instancia nacional, cambió mi percepción sobre lo que podemos construir como estudiantes. La Universidad no solo forma profesionales buenos e íntegros, sino que también genera las condiciones para que sus alumnos puedan transformarse en agentes de cambio, capaces de usar los conocimientos que adquieren para resolver problemas en la sociedad”, señaló Nikolai Navea, estudiante de Ingeniería Civil Informática y líder del equipo PUCV finalista del concurso Desafío Futuro Copec-Avonni, con el proyecto “Aeroleak: cambio climático, resiliencia y transición energética. Región de Valparaíso".
Su viaje junto a sus compañeros comenzó en las aulas, específicamente en la asignatura de Negocios, Innovación y Emprendimiento, dictada por las profesoras Dayan Echeverría y Pamela Hermosilla. "Necesitábamos plantear una solución deep tech para resolver una problemática de nuestra elección. Primeramente, pensamos en microbasurales, pero no nos terminó de convencer. Al final llegamos a un problema más global: el agua como uno de los recursos naturales más preciados en los últimos tiempos", explicó Navea. "Creemos que los recursos hídricos, especialmente en Chile, son cada vez más escasos e importantes”, señaló.
“Parte importante de desarrollar un proyecto que contiene innovación como uno de sus frentes radica en cuestionar nuestras decisiones y cambiar la dirección cuando encontramos una oportunidad que tiene mayor sentido”, indicó Navea.
Respecto a cómo llegaron a esta idea, explicó que “un país que ha enfrentado condiciones de sequía extrema, en donde existen ciudades que no tienen agua potable, sumado al avance importante de la desertificación, nos evidenció que cualquier solución que permitiera utilizar el agua de manera más eficiente podía tener un impacto que iba a trascender lo puramente económico”.
Así nació esta idea que, posteriormente, se transformó en AeroLeak: “Llegamos a una solución basada en sensores, Internet de las Cosas e inteligencia artificial, porque creemos que Chile no debería quedarse atrás en la incorporación de tecnologías que ya están transformando distintas industrias en el mundo. Este tipo de tecnologías no representan solo una tendencia, son herramientas del avance industrial que nos permiten generar información, facilitar la toma de decisiones y mejorar la eficiencia de las operaciones”.
Sobre cómo ha percibido esta experiencia, agregó que “demuestra la importancia de espacios de innovación y emprendimiento dentro de la PUCV. Muchas ideas probablemente no avanzan porque los propios estudiantes no alcanzan a visualizar el potencial o simplemente porque no encuentran una oportunidad para seguir desarrollándolas. En mi caso, fueron las profesoras y las distintas instancias de apoyo fueron fundamentales para entregarnos estas herramientas, cuestionar nuestras decisiones y motivarnos a continuar”.
Por Pablo Díaz
Dirección de Comunicación Estratégica