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León XIV llama a la Iglesia a comprometerse con los desafíos del mundo contemporáneo

Miércoles 2 de septiembre de 2026

El Papa León XIV inició un nuevo ciclo de catequesis dedicado a la constitución pastoral Gaudium et spes, promulgada por el Papa Pablo VI en 1965 durante el Concilio Vaticano II. El documento, que aborda la relación de la Iglesia con el mundo contemporáneo, plantea como uno de sus principios fundamentales la cercanía con las alegrías, esperanzas, tristezas y angustias de la humanidad, especialmente de quienes viven situaciones de pobreza y sufrimiento.

Durante la audiencia general, realizada en la Plaza de San Pedro ante cerca de 20 mil fieles, el Pontífice destacó que este principio constituye un llamado a la Iglesia a involucrarse activamente en la realidad y no permanecer indiferente frente a los acontecimientos y transformaciones que experimenta la sociedad.

Según explicó León XIV, "compartir con la humanidad" es el camino que Cristo pide a la Iglesia. En esta perspectiva, subrayó la importancia de escuchar, dejarse interpelar por las circunstancias actuales y asumir las dificultades que afectan a otras personas, particularmente aquellas provocadas por la injusticia, la discriminación y la violencia.

Una mirada crítica a las contradicciones de la sociedad

En su reflexión, el Papa destacó la vigencia del llamado de Gaudium et spes a “escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio”. Esta tarea, señaló, implica para la Iglesia un compromiso permanente con la realidad y con las personas que enfrentan situaciones de vulnerabilidad.

León XIV retomó además una reflexión del Papa Francisco sobre la opción por los pobres, planteando que la entrega cristiana implica asumir la realidad y contribuir a “desenmascarar las contradicciones” que caracterizan la vida personal y social del mundo contemporáneo.

Entre ellas, mencionó el contraste entre los avances científicos y tecnológicos y el acceso desigual a sus beneficios; el crecimiento de las riquezas y las posibilidades económicas frente a la persistencia del hambre y la pobreza; y una mayor conciencia sobre la necesidad de proteger el planeta, coexistiendo con formas de consumo que dificultan ese propósito.

A estos desafíos sumó una de las contradicciones que consideró más relevantes: la persistencia de la idea de que la guerra puede constituir un camino eficaz para alcanzar la paz.

Una Iglesia cercana a las personas

Frente a estos escenarios, el Pontífice llamó a la Iglesia a asumir un papel activo en una época marcada por profundas transformaciones y desequilibrios. Su misión, afirmó, debe orientarse a escuchar y acoger las preguntas y anhelos más profundos de las personas, proponiendo a Cristo como centro y sentido de la historia humana.

Al concluir su intervención, León XIV invitó a que la alegría y la esperanza —gaudium et spes— sean características de una Iglesia capaz de anunciar y dar testimonio del Evangelio desde la cercanía con las mujeres y los hombres de su tiempo.

Por Vatican News

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