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Presentan prioridades institucionales de cara al segundo periodo de Rectoría

Viernes 25 de septiembre de 2026

En una masiva jornada que congregó a más de 150 profesoras y profesores de las distintas unidades académicas de nuestra casa de estudios, Rectoría dio a conocer los principales lineamientos institucionales que guiarán el trabajo en el corto y mediano plazo de la PUCV.

Uno de los temas prioritarios es el de acreditación institucional, donde la directora general de Aseguramiento de la Calidad, Verónica Bustamante, planteó fundamentalmente el momento que vive la Universidad. En este contexto, destacó el desarrollo de la “muestra intencionada”, instancia que “implica un despliegue institucional que va más allá de la autoevaluación con o sin fines de acreditación. Esta es una oportunidad única para que todos los programas formativos, de pre y postgrado, se miren desde un prisma institucional, verificando que los mecanismos de aseguramiento de la calidad definidos por la Universidad se transfieren a cada uno de ellos y permiten una mejora continua. Este ejercicio nos preparará anticipadamente para enfrentar mejor la evaluación externa que la Comisión Nacional de Acreditación nos hará en el contexto del criterio 10”.

Nuevo modelo de carga académica

Otro de los temas destacados fue la presentación del nuevo modelo de carga académica de 40 horas semanales, propuesta estratégica orientada a transparentar, equilibrar y cuantificar las distintas labores docentes, de investigación, vinculación con el medio y gestión.

El esquema proyecta un marco común que establece 14 horas mínimas obligatorias (8 de docencia, 2 de investigación y creación, 2 de vinculación con el medio y 2 de gestión) y 6 horas libres para actividades no ponderadas, dejando 20 horas flexibles — la mitad de la jornada— asignables según las fortalezas, competencias y acuerdos alcanzados al interior de cada unidad académica. El vicerrector de Desarrollo, Jorge Mendoza, expresó que la medida busca corregir inequidades históricas, evitar la sobrecarga laboral y asegurar una distribución equilibrada de las responsabilidades colectivas.

Asimismo, remarcó la filosofía del modelo señalando que el objetivo central es “establecer un mecanismo para cuantificar las actividades más relevantes de profesoras y profesores, reconociendo y potenciando la diversidad del cuerpo académico de nuestra universidad”.

En esa misma línea, agregó que “lo principal es generar una herramienta de gestión que incorporaremos paulatinamente, considerando las distintas disciplinas, capacidades y formas en que se desarrolla cada unidad académica”.

Previo a su implementación, se dará inicio a un ciclo de diálogos con las facultades durante el segundo semestre de 2026 para ajustar indicadores antes de su prueba inicial en 2027 y su consolidación definitiva.

Nueva Política de Investigación, Creación e Innovación

En tanto, el vicerrector de Investigación, Innovación y Creación, Ricardo Iglesias, presentó los nuevos lineamientos estratégicos institucionales estructurados en torno al conocimiento abierto, la sostenibilidad territorial, el fortalecimiento de las humanidades y las artes, y la consolidación de un “ecosistema interno de investigación”.

Respaldada por más de dos décadas de trayectoria institucional, la nueva Política de Investigación consolida su diseño tras un amplio proceso participativo que involucró a directores y otras autoridades universitarias, alcanzando una retroalimentación de cerca del 90% de las unidades académicas. Además, este marco de acción se articula directamente con el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029, el proceso de autoevaluación de la PUCV y los recientes anuncios trazados por el Ministerio de Ciencia con relación a financiamiento en investigación.

Durante su presentación, destacó que este nuevo instrumento busca flexibilizar las exigencias internas para incorporar a más personas, revalorizando la diversidad de productos de conocimiento y reforzando transversalmente la equidad de género.  “Debemos generar una investigación mucho más autónoma. Independientemente de las políticas públicas, queremos flexibilizar en la gestión interna para que más profesoras y profesores participen en el desarrollo de la investigación, la creación y la innovación”, sostuvo Iglesias.

En esa línea, la Universidad impulsará la constitución por afinidad de Grupos de Investigación e itinerarios de Laboratorios que permitan abordar problemas complejos de forma colaborativa. Además, las disciplinas de artes, humanidades y ciencias sociales dispondrán de “fondos e instrumentos adaptados a sus propias lógicas”, articulados con el territorio y el espacio público.

Paralelamente, el área de innovación impulsará un salto técnico hacia prototipos en nivel TRL 5 y alianzas estratégicas con el sector industrial, garantizando el reconocimiento explícito de la transferencia tecnológica dentro de la carrera académica.

Gestión académica y escenario financiero

La vicerrectora Académica, María Teresa Blanco, presentó la propuesta de una reestructuración de la grilla horaria para el primer semestre de 2027, fijando el inicio de la primera clave a las 08:50 horas, una medida que responde a las contingencias de tráfico de la ciudad y la dispersión entre campus, buscando equilibrar la programación de estudiantes y docentes.

En paralelo, la autoridad académica dio a conocer el Modelo Institucional de Formación Práctica, que estructura las experiencias aplicadas en tres dimensiones —Práctica Profesional, Formación Simulada/Experimental y Docencia Vinculada— e incorpora la entrega de “microcertificaciones” para validar la experiencia laboral de los egresados ante el mercado de trabajo.

Por su parte, el vicerrector de Administración y Finanzas, Álex Paz, expuso un detallado diagnóstico sobre el escenario económico, recordando que el 70% de los ingresos de la institución proceden de fondos estatales y ayudas estudiantiles en medio de un contexto fiscal de déficit y contención del gasto público. Ante esta coyuntura, la Universidad desarrolló ajustes en diversas áreas en el último periodo, lo que ha permitido mantener una sólida solvencia patrimonial.

Con una mirada optimista sobre la evolución de la universidad, el rector Nelson Vásquez destacó la solidez alcanzada por la institución en sus distintas áreas disciplinarias. “Lo bueno de todo esto es que hay en la universidad un crecimiento y una madurez en la forma de hacer las cosas. Hemos tenido una gran capacidad para entender la política pública, generar proyectos, concursarlos, ganarlos y gestionarlos bien para generar verdaderamente valores agregados”, afirmó la autoridad académica.

En ese marco de desarrollo, la máxima autoridad universitaria proyectó la implementación de la jornada de 40 horas de carga académica no como un esquema rígido de control, sino como un modelo institucional de distribución anual flexible. Esta medida busca valorar la diversidad de talentos y la heterogeneidad de funciones de cada docente, empoderando a los directores de unidad académica para gestionar estratégicamente el potencial de sus equipos.

“Todos no podemos hacer de todo; algunos tenemos más talento para algunas cosas que para otras. Llegó el momento de materializarlo de este modo, con una gran flexibilidad, donde el director de la unidad académica sea el gestionador de los equipos a su cargo, para modelar las capacidades y las oportunidades”, enfatizó el rector al abordar el nuevo paradigma de gestión docente.

La visión de las y los académicos

El grupo de académicos participantes valoró la oportunidad de que Rectoría comparta estos aspectos estratégicos que encaminan su labor. En este sentido, el director del Instituto de Historia, David Aceituno, recalcó que “al final del día tomamos decisiones con estos datos, con esta información, con estas orientaciones. Es por esta razón que este tipo de instancias son muy importantes”.

En relación a los temas abordados, agregó que “son fundamentales: el rol de los docentes, sus cargas, la investigación, los procesos de autoevaluación, entre otros, son quizás parte importante de las tareas que tenemos”.

Similar es la visión de la directora de la Escuela de Ingeniería Industrial, Jimena Pascual, quien enfatizó que “toda organización grande como la nuestra necesita tener espacios de reflexión para volver a conectarnos con nuestro propósito, con nuestra agenda estratégica”.

Asimismo, agregó que “ésta es una oportunidad para recibir información actualizada sobre lo que está ocurriendo en educación superior que nos permite tomar mejores decisiones”.

Por su parte, la decana de la Facultad Eclesiástica de Teología, Loreto Moya, indicó la jornada entregó una clara visión “de la propuesta de Rectoría y hacia dónde tenemos que crecer en los próximos años, además de dónde estarán los focos y cómo, desde nuestros roles de directores o decanos, tenemos que colaborar. El punto es cómo modernizar la Universidad y los desafíos en el contexto de la próxima acreditación institucional”.

Sobre los temas abordados, el director de la Escuela de Ingeniería Informática, Guillermo Cabrera, agregó que “son tiempos en que la Universidad requiere de los académicos para seguir siendo líder en la región y el país. Me parece que los cambios son interesantes y ahora es necesario conocerlos en detalle”.

La académica de la Escuela de Psicología, Paula Ascorra valoró positivamente la jornada: “La gran participación de los profesores me habla de una universidad que ha logrado construir un sentido y un compromiso. Fue un encuentro muy interesante que nos entregó un norte”.

Para el jefe de docencia de la Escuela de Kinesiología, Máximo Poblete, la planificación previa es fundamental para responder con éxito a las exigencias institucionales. El docente subrayó el valor de la presencialidad para alinear metas comunes. “En nuestra unidad estamos muy enfocados en el proceso de autoevaluación. Me parece muy positivo que la acreditación se tome con esta seriedad, viéndola con tiempo para que toda la comunidad se prepare”, expresó.

Finalmente, Pamela Hermosilla, secretaria académica de la Escuela de Ingeniería Informática, destacó que “el nuevo modelo de carga académica viene a visibilizar y sistematizar el trabajo que realizamos. Es un esquema flexible que nos permite respaldar nuestra carga laboral y prepararnos con la anticipación necesaria para evaluar qué aspectos podemos mejorar antes de la acreditación”, concluyó. 

Por Daniela Lorca

Dirección de Comunicación Estratégica

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