
En nuestra centenaria capilla de Casa Central, con una eucaristía presidida por el Nuncio Apostólico en Chile, Monseñor Kurian Mathew Vayalunkal, junto al Obispo de Valparaíso y Gran Canciller de la PUCV, Monseñor Jorge Vega, y el Vice Gran Canciller, fray Cristian Eichin, se dio inicio al año académico 2026 de la Facultad Eclesiástica de Teología, solemne ceremonia que coincidió con el inicio del Magíster en Teología y del trienio de la Licenciatura en Derecho Canónico.
Durante la ceremonia que, contó con la presencia del rector Nelson Vásquez y más de una veintena de sacerdotes de la Diócesis de Valparaíso, el Nuncio Apostólico instó a estudiantes y académicos a que su fin último no sea solo acumulación de conocimiento, sino una oportunidad que permita el crecimiento de la fe y que la teología ilumine las mentes para comunicar el misterio de Dios.
En su mensaje, Monseñor Kurian Mathew Vayalunkaiel también llamó a “que este año académico forme hombres y mujeres con rigor intelectual y con la humildad del discípulo, la fidelidad, la verdad, la claridad pastoral y el amor a la Iglesia con auténtico espíritu misionero”.
Nuevo Magíster e inicio de clases en Licenciatura de Derecho Canónico
En la oportunidad, la decana Loreto Moya destacó que la Inauguración del Año Académico fue programada especialmente para coincidir con el inicio del primer programa de postgrado de la Facultad, como es el Magíster de Teología.
“Para nosotros significa un gran paso en la consolidación de nuestra facultad y un nuevo desafío en la formación de teólogos, para que a la luz de la revelación puedan contribuir a los grandes desafíos de la sociedad y de la Iglesia”, indicó.

En paralelo, sobre el inicio de clases del trienio de la Licenciatura en Derecho Canónico, la decana explicó que “los cerca de 30 estudiantes que comienzan este desafío son laicos, sacerdotes y religiosos que, una vez graduados, podrán atender a los distintos fieles que llegan a los tribunales eclesiásticos, desde las diversas diócesis del país, a resolver temáticas administrativas o penales a la luz del Derecho de la Iglesia”.
En ese sentido, agregó: “Nos sentimos orgullosos de este camino que hoy nos tiene como la primera facultad eclesiástica de América Latina validada por AVEPRO, la agencia de la Santa Sede para la evaluación y promoción de la calidad de las universidades y facultades eclesiásticas”.
La ceremonia contempló además la entrega de diplomas a 14 estudiantes que concluyeron el Diplomado en Estudios Filosófico-Teológicos y el Ciclo Canónico de Estudios Filosófico-Teológicos impartidos por la Facultad Eclesiástica de Teología, formación conducente a la Licenciatura en Derecho Canónico impartido por la Universidad Pontificia de Salamanca en convenio con la PUCV, espacio que abre nuevas posibilidades de especialización en esta área.
Para Emanuel Rivas, abogado y uno de los estudiantes reconocidos, el programa constituye una herramienta relevante para su ejercicio profesional. “La parte antropológica y teológica es una herramienta muy necesaria, sobre todo para los abogados de hoy en día. Creo que es una muy buena instancia para que las personas llamadas a la vocación jurídica puedan también aportar a la Iglesia”, señaló.

En tanto, Liliana Lorenzo, religiosa de las Hermanas Misioneras de Misión Gran Río, comentó que “estamos contentas y contentos de haber aprobado los cursos e iniciar una nueva etapa con el trienio jurídico, y agradecidas también de la Universidad, por la acogida que nos han dado y por la posibilidad de llevar a cabo este sueño tan deseado por la Iglesia de Chile de poder tener ese contacto con la Universidad Pontificia de Salamanca”.
Conferencia abordó los desafíos del Derecho Canónico ante una Iglesia sinodal
Durante la jornada, el presbítero y decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de Salamanca, José San José Prisco, dictó la clase magistral “La sinodalidad y el Derecho Canónico: desafíos y perspectivas”, en la que abordó las transformaciones que este proceso plantea para la organización de la Iglesia.
El académico, quien ha estudiado directamente el proceso impulsado por el Papa Francisco, publicó en 2024 una nota de acompañamiento al Documento Final de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, donde analiza sus alcances desde la perspectiva del Derecho Canónico.

En su exposición, explicó que la sinodalidad no es un acontecimiento puntual, sino un camino de transformación de la vida eclesial, basado en la escucha, el discernimiento y la participación, y que también plantea nuevos desafíos.
“No cambia sustancialmente la normativa de la Iglesia, pero hay aspectos que se pueden mejorar y, con lo que tenemos ahora, se pueden hacer muchísimas cosas”, sostuvo, destacando el desafío de traducir la sinodalidad en prácticas y estructuras concretas.
En este marco, abordó el Documento Final del Sínodo y sus implicancias jurídicas, destacando ámbitos como los consejos pastorales y presbiterales, las asambleas diocesanas y parroquiales, la participación de los laicos, los jóvenes y las mujeres, y la transparencia en la toma de decisiones.
La corresponsabilidad fue otro de los ejes de su exposición. “Es ser proactivo, tomar iniciativas, proponer cosas y ofrecer lo que tú eres para la misión de la Iglesia”, afirmó.
En esta línea, el profesor San José Prisco concluyó haciendo un llamado tanto a los pastores como a los laicos a asumir activamente este proceso: “No les quita poder, les da autoridad”, afirmó, subrayando que la verdadera autoridad no depende únicamente del cargo, sino del reconocimiento que las comunidades hacen de quien ejerce su responsabilidad.
Por Juan Pablo Guerra y Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica