
En los últimos años, la experiencia estudiantil ha adquirido un nuevo significado en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Si tradicionalmente el foco estuvo puesto en la excelencia académica, hoy la Institución entiende que el aprendizaje también se construye a partir del bienestar, el sentido de pertenencia, la participación y el acompañamiento permanente.
Bajo esa mirada, la Universidad ha impulsado una serie de iniciativas orientadas a fortalecer la trayectoria estudiantil mediante programas de apoyo académico, políticas de inclusión y nuevos espacios para la convivencia y la vida en los campus, en concordancia con su Modelo Educativo.
Bienestar para aprender
Desde 2022, a través de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE), la PUCV ha desarrollado diversas iniciativas orientadas a acompañar la trayectoria universitaria y fortalecer el bienestar de las y los estudiantes.
Sobre esta materia, la directora de Asuntos Estudiantiles, Silvia Astudillo, señaló que “hoy entendemos que el bienestar no se limita solamente a responder necesidades económicas o atender situaciones de crisis, sino que constituye una condición fundamental para que las y los estudiantes puedan aprender, desarrollarse plenamente y vivir una experiencia universitaria significativa”.
En esa línea, destacó que actualmente la Universidad dispone de atención gratuita para estudiantes de pregrado y postgrado en especialidades como psicología, psiquiatría, medicina, trabajo social y otras áreas psicoeducativas, además de disponer de un Protocolo Institucional de Urgencias de Salud Estudiantil, que permite responder ante situaciones de mayor complejidad.

Fuente: Dirección de Asuntos Estudiantiles PUCV.
Esta transformación también ha estado acompañada por una inversión sostenida en infraestructura y servicios. Entre 2024 y 2026, la Universidad destinó más de $25 mil millones a nuevas edificaciones y a la modernización de instalaciones en distintos campus. A ello se sumó la habilitación de espacios para el estudio, la alimentación y el encuentro, entre ellos las Salas de Calma, Salas de Lactancia, Rincones PUCV y el Centro de Atención y Apoyo Estudiantil.

Fuente: Dirección de Asuntos Estudiantiles PUCV.
“Más allá de constituir espacios físicos, representan una señal concreta de una universidad que promueve el cuidado, la inclusión y la salud mental como parte de la experiencia universitaria. Permiten generar ambientes seguros para la regulación emocional, la acogida y la orientación, favoreciendo que las y los estudiantes soliciten apoyo de manera oportuna y fortaleciendo su sentido de pertenencia con la comunidad universitaria”, explicó la directora DAE.
Este enfoque también se refleja en una atención más cercana, mediante la descentralización de servicios en los distintos campus, la digitalización de procesos y la incorporación de herramientas de orientación y autogestión, con el propósito de ofrecer respuestas más oportunas y accesibles.
En ese contexto, la creación del cargo de Gestor de Experiencia Estudiantil y la puesta en marcha del Centro de Atención y Apoyo Estudiantil a inicios de 2026 representan, además, un nuevo modelo de acompañamiento, orientado a articular respuestas entre distintas unidades y ofrecer una atención más cercana, humana y oportuna.
“La trayectoria universitaria no tiene que ver solamente con la aprobación de ramos. Los estudiantes viven la universidad de una manera distinta y enfrentan desafíos personales, socioeconómicos, vocacionales y de salud mental. Nuestro objetivo es que encuentren un espacio de acogida, escucha activa y soluciones articuladas que les permitan vivir la mejor experiencia posible al interior de la Universidad”, sostuvo Pedro Aguilera, gestor de Experiencia Estudiantil de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Cabe señalar que, desde su apertura, el Centro ha superado las 11 mil atenciones, integrando servicios de Finanzas, Procesos Docentes, Asuntos Estudiantiles, Postgrado, Relaciones Internacionales y otros apoyos institucionales, consolidándose como un espacio de orientación, contención para estudiantes y sus familias.
Acompañamiento académico a las trayectorias estudiantiles
Otro de los avances relevantes ha sido la consolidación de una estrategia institucional para fortalecer el aprendizaje, articulando el trabajo entre las escuelas e institutos y los programas de acompañamiento académico.
La incorporación de la Unidad de Apoyo al Aprendizaje a la Dirección de Pregrado en 2024 impulsó el desarrollo del Modelo de Acompañamiento Académico, alineado con el Modelo Educativo y el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029. Esta reorganización permitió avanzar hacia un enfoque preventivo y basado en evidencia, orientado a fortalecer la autonomía en el aprendizaje mediante estrategias de estudio y apoyo especializado en asignaturas críticas.
Durante el primer semestre de 2026, la estrategia de acompañamiento académico continuó ampliando su cobertura, brindando soporte a un creciente número de estudiantes a través de profesores en ciencias básicas, tutores y tutoras pares constituyendo grupos de estudio y una red de aprendizaje:

Fuente: Unidad de Apoyo al Aprendizaje PUCV.
Con relación a este escenario, Juditca Marinkovic, jefa de la Unidad de Apoyo al Aprendizaje de la PUCV, expresó que “la educación superior enfrenta hoy un escenario caracterizado por una creciente diversidad de trayectorias, experiencias y formas de aprender. El desafío ya no consiste únicamente en ampliar el acceso, sino también en generar las condiciones necesarias para que cada estudiante pueda desarrollar su proyecto formativo”.
Los resultados de esta estrategia se reflejan en distintos indicadores. Durante 2025, las y los estudiantes que participaron activamente en los programas de acompañamiento académico alcanzaron una tasa de aprobación de 70,7 % en las asignaturas apoyadas, mientras que la retención de primer año llegó al 87,8 %. Asimismo, la evaluación institucional evidenció un impacto positivo en la retención y aprobación de quienes participan en estas iniciativas, tendencia que continuó fortaleciéndose durante el primer semestre de 2026.

Fuente: Unidad de Apoyo al Aprendizaje PUCV.
Al respecto, la jefa de la Unidad de Apoyo al Aprendizaje subrayó que “más allá de los indicadores cuantitativos, los programas favorecen el desarrollo de habilidades para el aprendizaje autónomo, fortalecen el sentido de pertenencia institucional y promueven redes de colaboración entre estudiantes, contribuyendo tanto al éxito académico como a una experiencia universitaria más integrada y participativa”.
En esta línea, la Universidad impulsó también el programa de Altas Capacidades, orientado a potenciar el talento de estudiantes con desempeño sobresaliente. Un estudio publicado en marzo de este año en la Revista Perspectiva Educacional, por las investigadoras Valeria Paz y Paloma Álvarez, concluye que iniciativas como el Núcleo de Estudiantes con Alta Capacidad de la PUCV favorecen el aprendizaje, la participación académica y el bienestar de sus integrantes. Asimismo, destaca la importancia de fortalecer estrategias inclusivas que reconozcan la diversidad cognitiva y promuevan experiencias de aprendizaje significativas.
A ello se suman instancias de reconocimiento, como el Cuadro de Honor — que reconoce a estudiantes de segundo año que obtuvieron el mejor rendimiento académico de su promoción durante el primer año de estudios—, y las ceremonias dirigidas a quienes ingresan con puntajes destacados en la PAES.
Cuadro de Honor PUCV 2025 reconoció a 70 estudiantes por su destacado rendimiento académico.
Avances en inclusión y equidad de género
En los últimos años, la evolución de la experiencia estudiantil también ha estado acompañada por iniciativas destinadas a promover una comunidad universitaria más inclusiva, accesible y respetuosa de la diversidad.
En este ámbito, desde la Dirección de Inclusión, el programa PUCV Inclusiva ha ampliado el acompañamiento a estudiantes con discapacidad mediante apoyos personalizados, adecuaciones y estrategias que favorecen su participación en la vida académica y universitaria.
Asimismo, la Universidad avanzó en la consolidación de un marco institucional para la inclusión con la publicación de la Política de Diversidad e Inclusión, documento que reafirma el compromiso de la PUCV con la igualdad de oportunidades y el reconocimiento de la diversidad como un valor para la comunidad universitaria.
“La inclusión no se limita al acceso. Debemos garantizar condiciones de participación, aprendizaje y bienestar para toda la comunidad universitaria. Hoy hemos transitado desde un modelo centrado en responder requerimientos individuales hacia un enfoque preventivo, sistémico e institucional”, detalló Vanesa Vega, directora de Inclusión
Paralelamente, la directora agregó que uno de los avances más significativos ha sido instalar la inclusión como una responsabilidad compartida entre las distintas direcciones, unidades académicas y equipos de apoyo, fortaleciendo la accesibilidad académica, los ajustes razonables y el trabajo colaborativo con docentes y funcionarios.
A ello se sumó el trabajo de la Dirección de Equidad de Género, con la difusión de la Política de Equidad de Género, un instrumento que orienta el trabajo institucional para incorporar esta perspectiva de manera transversal en la docencia, la investigación, la gestión y la vida universitaria, promoviendo ambientes basados en el respeto, la no discriminación y la igualdad de oportunidades.
Vivir la universidad
La experiencia estudiantil también se construye fuera de las salas de clases. Con esa convicción, durante los últimos años la PUCV ha desarrollado diversas iniciativas que buscan incentivar la participación, la convivencia y el sentido de pertenencia, promoviendo espacios que favorecen el encuentro y la integración de la comunidad universitaria.
Entre estas iniciativas destacan la Corrida Centenario, que reúne cada año a estudiantes, académicos y funcionarios en torno al deporte y la vida saludable; el Encuentro al Atardecer, que fomenta la convivencia entre la comunidad estudiantil al inicio de cada año académico; y el Festival de Bandas PUCV, que promueve la expresión artística y visibiliza el talento de las y los estudiantes.

En conjunto, estas iniciativas reflejan una comprensión más amplia de la experiencia universitaria, donde el bienestar, la inclusión, el aprendizaje y la participación son parte de un mismo proceso formativo. De esta manera, la PUCV ha consolidado una estrategia orientada a acompañar a las y los estudiantes durante toda su trayectoria, favoreciendo tanto su desarrollo académico como su integración a la vida universitaria.
Por Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica