
Con el objetivo de reflexionar sobre los avances, desafíos y proyecciones de la formación ciudadana en el sistema educativo chileno, el Instituto de Historia de nuestra Universidad, junto al Laboratorio de Didáctica de la Historia y Ciudadanía PUCV, realizó el conversatorio “Formación Ciudadana en Chile 2016-2036: Balance y proyecciones de una agenda en construcción”.
La actividad reunió a estudiantes, académicos y docentes en torno a una discusión sobre el impacto de la Ley 20.911, promulgada en 2016, que estableció la implementación de planes de formación ciudadana en todos los establecimientos educacionales reconocidos por el Estado.
El encuentro, moderado por el académico del Instituto, Sebastián Quintana, contó con la participación de Cristián Cox, director del Centro de Políticas Comparadas de Educación de la Universidad Diego Portales, y de Rodrigo Mayorga, director ejecutivo de Momento Ciudadano y académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Durante la jornada, se abordaron los principales avances alcanzados en la última década en materia de educación ciudadana, así como los desafíos pendientes para fortalecer la participación democrática, la convivencia y el compromiso cívico de las nuevas generaciones, especialmente frente a escenarios de nuevas tecnologías e inteligencia artificial.
En ese contexto, el director del Instituto de Historia, Ricardo Iglesias, destacó el valor formativo de la iniciativa: “Esta es una actividad de mucha importancia para la formación de nuestros estudiantes. La idea es poder situarlos dentro de esta discusión política e histórica, y reflexionar sobre los tiempos actuales en los que uno de los temas más complejos y relevantes es la ciudadanía”, señaló.
Por su parte, Cox valoró la iniciativa y enfatizó el carácter histórico de la legislación: “Es importante reflexionar sobre una ley que fue planteada directamente por el Congreso de Chile. Fue la primera vez en la historia del país que el Congreso realizó una definición curricular”, explicó.
El académico agregó que la normativa estableció que, al finalizar la trayectoria escolar, los estudiantes de tercero y cuarto medio cuenten con una asignatura específica de Educación Ciudadana. “Es algo que tuvimos en el pasado y que durante varias décadas se perdió. Con esta ley, la educación ciudadana recobró una dimensión crucial de la experiencia escolar y volvió a ocupar un lugar en el currículo que ofrece amplias posibilidades formativas”, sostuvo.
En tanto, Mayorga destacó la necesidad de continuar fortaleciendo esta área. “La educación ciudadana sigue siendo una tarea fundamental para nuestro país. Hay mucho camino recorrido, pero también mucho por avanzar. Necesitamos sentarnos a conversar sobre lo que hemos logrado y también a pensar cómo seguimos profundizando esta educación”, afirmó.
Asimismo, subrayó la importancia de promover espacios de diálogo que integren a diversos actores. “Esto requiere una conversación que reúna a la academia, a los profesores, a los futuros docentes y a las organizaciones de la sociedad civil para avanzar hacia lo que todos queremos: una democracia más robusta y una sociedad más cohesionada”, concluyó.
Por Sandra Rojas
Facultad de Filosofía y Educación