
La incorporación de herramientas de inteligencia artificial generativa está transformando las formas de enseñar y aprender, abriendo nuevas oportunidades y desafíos para disciplinas creativas, como la arquitectura y el diseño.
Con el propósito de comprender cómo estas tecnologías impactan la formación de futuras y futuros profesionales, un estudio desarrollado por las docentes Katherine Exss, Adriana Marin y Daniela Salgado, de la Escuela de Arquitectura y Diseño, analizó el uso de IA generativa entre estudiantes, explorando sus beneficios y las inquietudes que genera su integración en los procesos de aprendizaje.
La investigación se realizó mediante una metodología mixta que combinó una encuesta en línea aplicada a 137 estudiantes, junto con grupos focales y entrevistas. Los resultados evidencian una adopción ampliamente extendida de herramientas de IA basadas en lenguaje, utilizadas por el 92% de las y los estudiantes, principalmente para apoyar la redacción, la síntesis de información y la organización del trabajo académico. En contraste, otras herramientas de IA aún presentan un uso más limitado.
El estudio también muestra que la IA se utiliza de manera desigual a lo largo del proceso de diseño. Su mayor presencia se concentra en las etapas de ideación y documentación, mientras que su incorporación disminuye significativamente en fases como el prototipado y la validación de proyectos. Los resultados de este estudio se encuentran expuestos en el zaguán de la Escuela de Arquitectura y Diseño hasta agosto 2026.
Asimismo, el taller de Diseño de Interacción propuso a los estudiantes que, a partir de los juegos de mesa diseñados previamente, se trasladaran al entorno digital reinterpretando algunos de sus principios esenciales para explorar nuevas formas de interacción web.
Cada estudiante identificó aspectos centrales de su juego (como el ritmo, la forma, la materialidad o la gestualidad) y los reconstruyó mediante recursos visuales e interactivos, aprovechando las posibilidades expresivas del desarrollo front-end con HTML, CSS y JavaScript. De este modo, el código dio lugar a un espacio de diseño capaz generar nuevas experiencias que aumentan el medio físico.
Este proceso estuvo acompañado por el uso de herramientas de inteligencia artificial, incorporadas como parte del flujo de trabajo para asistir la programación y la experimentación técnica. La IA permitió que los estudiantes exploraran distintas alternativas y comprendieran el funcionamiento del código, poniendo a prueba ideas que, de otro modo, habrían resultado difíciles de desarrollar dentro de los tiempos del taller. Fue así como el fundamento de cada proyecto adquirió un rol central, pues fue el criterio que permitió orientar las decisiones de diseño y dar coherencia al proceso de reinterpretación digital.
En consecuencia, diseñar y programar dejaron de ser etapas separadas para convertirse en un único proceso creativo.
La profesora Exss explicó que “la incorporación de inteligencia artificial fortaleció la integración entre el proceso de diseño y el desarrollo técnico, promoviendo un diálogo constante entre el estudiantado, el código y las tecnologías generativas”.
Como resultado, cada estudiante desarrolló un sitio web funcional compuesto por dos experiencias complementarias. La primera corresponde a una Landing Page (página principal), donde se presenta el juego original y el argumento conceptual que fundamenta la reinterpretación digital, en tanto que la segunda, denominada Interfaz Expresiva, constituye una exploración interactiva en la que algunos de los principios del juego son reconstruidos desde las posibilidades del lenguaje audiovisual y del desarrollo web.
Antonia Pino, estudiante de Diseño que participó de la experiencia, comentó que “siento que esto demuestra que la forma de enseñar diseño tiene que transformarse para ir acorde a la realidad, donde la disciplina ya cambió y la IA ya está instalada. Si se enseña desde los primeros semestres, aprendemos a usarla con un ojo crítico desde el principio y nos mantenemos al día, sin tener que esperar a egresar o hacer un postgrado para recién entender cómo integrarla en nuestros proyectos.”
Estas experiencias demuestran que el desarrollo del diseño desde el código puede comprenderse no solo como un medio para construir plataformas digitales operativas, sino también como un espacio de creación y aprendizaje donde el diseño expresivo amplía las posibilidades de las interfaces convencionales y fortalece el desarrollo de competencias tanto técnicas como proyectuales.
Por Melisa Martínez
Escuela de Arquitectura y Diseño