
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso realizó la Ceremonia Anual de Reconocimiento del Compromiso con la Calidad 2025, instancia inédita en la que distinguió a carreras de pregrado, programas de postgrado y unidades académicas que culminaron exitosamente sus procesos de acreditación, autoevaluación y certificación, reafirmando el compromiso institucional con la excelencia académica y la mejora continua.
La actividad, desarrollada en el Salón de Honor de la Casa Central, reunió a autoridades universitarias, decanas y decanos, directoras y directores de unidades académicas, docentes y profesionales, quienes fueron reconocidos por el trabajo colaborativo que permite fortalecer los estándares de calidad en los distintos ámbitos del quehacer universitario.
El rector Nelson Vásquez destacó que la ceremonia busca reconocer el trabajo sostenido de académicos, directivos y equipos que contribuyen al fortalecimiento de la calidad en los programas de formación de la Universidad, relevando además los avances institucionales alcanzados en materia de acreditación y mejora continua.
“Siempre es una alegría reconocer a los profesores y equipos directivos de unidades académicas, centros y facultades que desarrollan programas de formación de pregrado, magíster y doctorado. Hemos logrado niveles crecientes de compromiso con el aseguramiento de la calidad y estamos trabajando con fuerza para enfrentar los próximos procesos de acreditación institucional. Solo la excelencia, la mejora continua y el aseguramiento de la calidad permiten desarrollar procesos formativos que impactan positivamente en las personas”, señaló
En la oportunidad, la directora general de Aseguramiento de la Calidad, Verónica Bustamante, destacó el significado de esta ceremonia como una instancia inédita de reconocimiento al trabajo que realizan las comunidades académicas en los procesos de autoevaluación y mejora continua. "Es un camino que venimos consolidando desde hace muchos años, desde que inició el sistema nacional de aseguramiento de la calidad y que pocas veces es reconocido a este nivel. La acreditación de 2028 viene a valorar procesos como este que instalan y consolidan una cultura de calidad en la universidad", señaló.
Acreditación con impacto
Durante la ceremonia se destacó especialmente a las carreras de Educación Parvularia y Pedagogía en Educación Especial, que obtuvieron la máxima acreditación por siete años, además de la acreditación de tres años del Doctorado en Educación.
La directora de la Escuela de Pedagogía, Marcela Jarpa, señaló que este reconocimiento constituye un reflejo del trabajo sostenido que la unidad académica ha desarrollado en ámbitos como la docencia, la investigación, la vinculación con el medio y la gestión académica. Asimismo, destacó el carácter colaborativo de los procesos de mejora continua que han permitido alcanzar los más altos estándares de calidad en la formación pedagógica. “Nuestra escuela se caracteriza por tener una estructura que involucra a todas las partes en los distintos procesos que emprendemos, entonces poseemos una organización interna que nos ha permitido reflexionar, evaluar y plantear planes de mejora que nos posicionan hoy en los estándares más altos de calidad en pedagogía”, sostuvo.

Asimismo, se reconoció a diversos programas de postgrado que completaron exitosamente sus procesos de evaluación, evidenciando una gestión académica rigurosa y una permanente búsqueda de excelencia. Entre ellos se encuentra el Magíster en Energías Renovables, de la Escuela de Ingeniería Mecánica, cuyo trabajo ha contribuido al fortalecimiento de la formación avanzada y al desarrollo de áreas estratégicas para el país.
“Para nosotros es un reconocimiento muy importante. Desde el punto de vista de la historia de la Escuela, con más de 90 años, acreditar un programa como este en su primer proceso y con el máximo que es de tres años, constituye un logro muy significativo”, sostuvo Yuneski Masip, director del Magíster.
La jornada también puso en valor el esfuerzo de las distintas unidades académicas que participaron de estos procesos, destacando el rol de las comunidades universitarias en la construcción de una cultura de calidad. En ese contexto, Pedro Alfaro, director del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje, expresó que la calidad constituye un desafío permanente para las comunidades académicas. “Somos de esas escuelas que estamos siempre en acreditación, por lo tanto, exige estar monitoreando permanentemente que nuestros programas tengan la máxima calidad. De hecho, tenemos dos programas de doctorado con siete años de acreditación, lo que implica un esfuerzo, pero también un trabajo colectivo de todos y todas, guiados por la máxima calidad que siempre busca nuestra Universidad”, indicó.
Distinción especial a la Facultad Eclesiástica de Teología
La ceremonia también destacó a la Facultad Eclesiástica de Teología PUCV por la obtención de la certificación otorgada por la Agencia de la Santa Sede para la Evaluación y Promoción de la Calidad de las Universidades y Facultades Eclesiásticas (AVEPRO), convirtiéndose en la primera de Chile y Latinoamérica en alcanzar este importante hito.
Al respecto, la decana Loreto Moya destacó que “ser parte de una Universidad que cuenta con una sólida cultura de la calidad ha sido fundamental para este logro y para nosotros es un respaldo. Nosotros acogemos ese modelo y respondemos a todas las exigencias que significa. Estamos muy agradecidos de toda la ayuda que la Dirección de Aseguramiento de la Calidad nos dio para poder llevar adelante la validación de AVEPRO”.
La ceremonia concluyó con un llamado a seguir fortaleciendo la cultura de aseguramiento de la calidad en la Universidad, de cara a los próximos desafíos institucionales y al proceso de acreditación de 2028, reafirmando su compromiso con la excelencia académica, la mejora continua y la formación integral al servicio de las personas y la sociedad.
Por Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica