
El deporte como herramienta de bienestar emocional, conexión humana y comunidad es el motor detrás de BETTER Run Club, iniciativa impulsada por el estudiante de Ingeniería Civil de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Esteban Espinoza, que hoy reúne a cientos de personas de distintas edades y experiencias en torno al running.
El proyecto nació a partir de una experiencia profundamente personal. Hace algunos años, su fundador fue diagnosticado con depresión y atravesó uno de los momentos más complejos de su vida. En medio de ese proceso y tras iniciar psicoterapia, recibió una recomendación que marcaría un antes y un después: incorporar actividad física de manera constante.
“En ese entonces no tenía los recursos para pagar un gimnasio o practicar algún deporte estructurado, así que decidí empezar a correr, porque era algo simple y accesible. Sólo dependía de mí”, comentó.
Aunque los primeros pasos no fueron fáciles, el running terminó convirtiéndose en una herramienta fundamental para manejar la ansiedad, fortalecer la autoestima y reencontrarse consigo mismo. Esa experiencia personal fue la inspiración para crear BETTER Run Club, una comunidad abierta e inclusiva donde cualquier persona pueda sentirse acompañada y motivada para comenzar.
“Más que crear un grupo para correr, quería crear un espacio donde las personas pudieran sentirse seguras, sin miedo a ser juzgadas y donde el deporte también fuera una herramienta de bienestar emocional”, explicó.
Actualmente, BETTER Run Club ha logrado consolidar una activa comunidad runner local gracias a un crecimiento principalmente orgánico, impulsado por redes sociales y el boca a boca. Sus encuentros no solo convocan a corredores experimentados, sino también a personas que nunca antes habían participado en actividades deportivas grupales. Más de 900 personas están inscritas en el grupo de WhatsApp de la comunidad y en un comienzo partieron 10. “La gente valora mucho el ambiente que se genera porque no se trata solamente de correr, sino también de compartir, conversar y sentirse parte de algo”, señaló.
El estudiante destacó además el rol que tuvo la PUCV en el desarrollo del proyecto. Según comenta, su paso por la Universidad le ha permitido adquirir herramientas de liderazgo, organización, trabajo en equipo y gestión que han sido claves para levantar la iniciativa.
Asimismo, recuerda que los primeros encuentros del grupo contaron con la participación de compañeros de distintas carreras, permitiendo que rápidamente la comunidad universitaria se involucrara en el proyecto.
“Hoy participan estudiantes, egresados, académicos y profesionales vinculados a la Universidad. Creo que la PUCV no solo me entregó herramientas académicas, sino también un entorno donde fue posible generar redes y atreverse a impulsar proyectos con impacto social y humano”, afirmó.
Uno de los principales sellos de BETTER Run Club es precisamente su carácter abierto e inclusivo. No se requiere inscripción previa, membresía ni experiencia deportiva para participar, promoviendo así un espacio accesible para toda la comunidad.
“Queremos que las personas sientan que pueden llegar tal como son, sin presión ni miedo a sentirse fuera de lugar. Ese sentido de comunidad y cercanía es una de las cosas más importantes para nosotros”, concluyó.
Para conocer la iniciativa es posible revisar el Instagram de Better Social Run Club – Viña del Mar.
Por Juan Paulo Roldán
Dirección de Comunicación Estratégica