
El Doctorado en Lingüística de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso es el primer programa doctoral del país en esta área y articula formación teórica avanzada con una reflexión crítica sobre el rol social del lenguaje.
Bajo la dirección del académico del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje (ILCL), Cristian González, el programa forma investigadores capaces de comprender el lenguaje en relación con la lectura, la escritura y la interacción en una cultura marcada por profundas transformaciones tecnológicas. “Nuestro objetivo es contribuir al desarrollo de la Lingüística y fortalecer el interés por comprender los diversos problemas sociales que involucran el lenguaje”, señaló el académico.
Cristian González se formó en Psicopedagogía y cursó un Magíster en Educación en la UC, donde tomó contacto con investigadores de la PUCV como Marianne Peronard, Giovanni Parodi y Juana Marinkovich. En 2002 ingresó al Doctorado en Lingüística de la PUCV. Un año después, en el marco de un proyecto Ecos-Conicyt, viajó a Francia a desarrollar su tesis en cotutela en la Universidad París XIII bajo la dirección del profesor Patrick Charaudeau.
“Ahí tuve un giro importante en mi formación: después de estudiar la comprensión lectora desde un enfoque psicolingüístico, fui orientando mi interés hacia la construcción del sentido en el espacio público. Así llegué a los estudios del discurso”, complementó. Obtuvo la doble titulación doctoral en 2005 y se integró como académico en la PUCV en 2009. Actualmente desarrolla un proyecto Fondecyt sobre la construcción discursiva del riesgo de la Inteligencia Artificial en medios chilenos y españoles.
El impacto de la IA
El principal desafío científico y formativo del programa es abordar críticamente el desarrollo de la IA y los grandes modelos de lenguaje, que plantean nuevas preguntas sobre la naturaleza del lenguaje y la producción de sentido.
El programa sigue la política institucional de la PUCV de uso acotado y responsable de estas herramientas: “Hemos pedido a los estudiantes que declaren qué uso hacen de la inteligencia artificial cuando entregan un texto relevante”. Para el director del doctorado, establecer criterios éticos claros en este terreno es tan urgente como reconocer las oportunidades que estas tecnologías ofrecen para la investigación y la formación.
Al sintetizar el espíritu del programa, el profesor sitúa al lenguaje como un mediador entre los procesos cognitivos, las relaciones sociales y las formas en que las comunidades construyen sentido.
“Hoy todos necesitamos desarrollar herramientas críticas para comprender cómo funciona el lenguaje en un mundo atravesado por la desinformación, la manipulación y las redes sociales”. Desde esa perspectiva, la alfabetización lingüística en el espacio digital aparece como una tarea urgente y definitoria para el Doctorado.
Una de las principales fortalezas del programa es la heterogeneidad de su claustro, integrado por profesores chilenos y extranjeros con formación en diversas instituciones, lo que aporta diversidad de enfoques y líneas de investigación.
Para el académico, el sello de la PUCV se asocia con una formación que no solo apunta a desarrollar investigadores especializados, sino también académicos capaces de comprender críticamente los problemas sociales, culturales y tecnológicos vinculados al lenguaje. El impacto del programa se proyecta así hacia la comunicación pública, las políticas lingüísticas y los desafíos del entorno digital. Las becas de postgrado y los proyectos Fondecyt han sido fundamentales para sostener la producción científica y fortalecer redes internacionales.
Fundado en 1993, el Doctorado en Lingüística de la PUCV fue el primero de su tipo en Chile. Desde una orientación estructuralista inicial —que incluyó el estudio del rapanui—, el programa evolucionó hacia dos líneas principales: la psicolingüística y los estudios del discurso.
“Hoy estamos en un momento especialmente relevante: en 2021 obtuvimos una acreditación por siete años, un reconocimiento muy significativo a la calidad y trayectoria del Doctorado”. Ese logro plantea a su vez el desafío de sostener la excelencia de cara a la reacreditación de 2028, para lo cual el programa impulsa una innovación curricular que actualiza su propuesta formativa.
Más información en https://www.postgradospucv.cl/
Por Ayskée Solís
Vicerrectoría Académica