Click acá para ir directamente al contenido

Eduardo Gratacós: una mirada humana y sustentable para el futuro de la agricultura

Viernes 19 de junio de 2026

Recientemente el profesor de la Escuela de Agronomía, Eduardo Gratacós, recibió la condecoración Fides et Labor al mérito académico, reconocimiento que rinde tributo a más de tres décadas de docencia, investigación de frontera y un permanente compromiso con la pequeña agricultura y el territorio.

“Este momento es muy emotivo y recibo el galardón con profundo agradecimiento. No solo es una trayectoria, es una vida construida con otras personas, profesores, colegas, estudiantes y gente de apoyo. Ingresé directamente a esta escuela, fue mi primera postulación y terminar décadas después habiendo trabajado en formación, desarrollo e investigación, me llena de orgullo”, señaló el académico que en 1979 comenzó su vida en la Universidad como estudiante.

Tras un breve paso por el sector privado, regresó en 1989 como docente de jornada completa. A lo largo de su carrera, el profesor Gratacós impulsó la fruticultura regional a través de estudios pioneros en zonas de clima templado-cálido, colaborando estrechamente con centros de excelencia científica en Francia y España.

Más que producción: el paisaje y la vida rural

Su visión de la agronomía experimentó una profunda evolución con los años, transitando desde la especialización técnica en fruticultura hacia un enfoque holístico de la disciplina, lo que se tradujo en un hito institucional: la fundación del Centro Regional de Innovación Hortofrutícola de Valparaíso (Centro CERES), entidad clave para la sustentabilidad del agro y el apoyo a la pequeña agricultura.

“Poco a poco empecé a ver la integración que existe en los sistemas biológicos, tanto en la parte de devolverle la vida al suelo como en la restauración biológica. Creamos un centro para estudiar el paisaje rural, porque no solo es la producción, es también quién habita y cómo podemos usar estos hermosos valles para la producción agrícola”, explicó.

Bajo esa mirada, compartió un mensaje con sus pares: “Más que de la producción y del negocio agrícola, que por supuesto son muy importantes, debemos preocuparnos de la alimentación y la salud de las personas, que ojalá tengan que usar cada vez menos los hospitales y los remedios dada su condición de vida por lo que comen. Hay que entender que la agricultura es una gran familia que se encarga de alimentar a todas las personas”.

El sello identitario de la solidaridad

El profesor Gratacós evocó el sentido de pertenencia regional de la Casa de Estudios y su disposición de servicio público.

“Ese es el espíritu de la Universidad: de ayudar, apoyar, vincular los territorios, usar la ciencia y la investigación para permitir una mejor vida a las personas. Siento que la PUCV tiene ese sello, de pertinencia y honestidad. Lo veo en tantas generaciones que pude ayudar a formar y que hoy agradecen haber sido educados bajo este alero”, concluyó.

Dirección de Comunicación Estratégica

¿Qué tan interesante te pareció este artículo?

Califica del 1 al 5

Nada interesante
Muy interesante

¿Quieres sugerir algún cambio para mejorar tu experiencia?