
Con una mañana dedicada al juego, la recreación y el encuentro familiar, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso celebró el Día de las Infancias junto a las niñeces y adolescencias de la comunidad universitaria.
La jornada, desarrollada en Casa Central, contempló diversas actividades especialmente preparadas para que niños, niñas y adolescentes pudieran disfrutar de un espacio de diversión y compartir junto a sus familias y otros integrantes de la comunidad PUCV.
La iniciativa se enmarca en las acciones impulsadas por la Universidad para promover una comunidad que reconoce y acompaña las distintas dimensiones de la vida de sus integrantes. En ese sentido, Luciano Giglio, jefe de la Unidad de Beneficios a las Personas, indicó que “fue una actividad muy positiva para los hijos e hijas de nuestra comunidad, una instancia que nos permitió reunir al personal académico, de apoyo a la academia y a nuestros estudiantes, compartiendo los mismos espacios y actividades. Además, tuvimos una muy buena convocatoria”.
Asimismo, destacó el trabajo colaborativo que permitió llevar adelante la jornada: “Fue un trabajo conjunto de la Dirección de Personas, la DAE y la Federación de Estudiantes. Eso es un ejemplo de que, cuando trabajamos unidos por un bien común, podemos lograr grandes cosas, especialmente pensando en nuestras familias y en que los hijos e hijas puedan conocer los espacios donde sus padres y madres trabajan o se están formando”.
Familias valoraron la jornada
Para quienes participaron, la celebración también representó una oportunidad para encontrarse en un espacio distinto al cotidiano, compartir con otras familias y acercar a las nuevas generaciones a la Universidad. Así lo subrayó Amanda Venegas, encargada de laboratorio de la Escuela de Ingeniería Bioquímica de la PUCV.
“Vine con mis dos hijas y lo han disfrutado mucho. Me pareció súper buena la iniciativa, porque no solo participaron funcionarios, sino también estudiantes junto a sus hijos. Me gustó que fuera una actividad integrada para toda la comunidad”, expresó.
Por su parte, José Manuel González, supervisor en Sausalito, señaló: “Que esto permita reunir a nuestras familias en un evento enfocado en la niñez es muy significativo. También refuerza positivamente el sentido de pertenencia, porque nuestros hijos se acercan al lugar donde trabajamos. Nos preguntan qué hacemos, pero cuando pueden verlo en la vida real es otra cosa; ellos también lo viven desde un punto de vista muy positivo”.
“Me parece que es una instancia para que las familias se conozcan al interior de la Universidad y también conozcan el entorno donde uno trabaja. Es importante generar estos espacios, no solamente desde la entretención, sino también desde un compartir más colectivo dentro de la comunidad”, destacó Pamela López, secretaria del Sindicato N.º 1.
Desde su propia experiencia, agregó que “soy hija de funcionario y me crie acá, por lo tanto, creo que todas las actividades de participación son importantes para crear lazos y fortalecer el vínculo de las familias con la Universidad”.
Francisca, estudiante de la PUCV, comentó que “es una experiencia muy enriquecedora, porque representa un apoyo para quienes somos alumnas y, al mismo tiempo, madres. Para mi hija es un día muy especial, porque le gusta mucho pintar, disfrutar y participar en este tipo de iniciativas. Estoy muy contenta de poder compartir esta instancia con ella y los invito a participar de estas actividades que son muy buenas”.
Con esta iniciativa, la Universidad continúa impulsando espacios que contribuyen al bienestar y a la construcción de una comunidad universitaria más cercana, acogedora y atenta a las distintas realidades de quienes la integran.
Por Daniela Lorca
Dirección de Comunicación Estratégica